[Misión] Apostando por todo

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[Misión] Apostando por todo

Mensaje por Hisoka el Jue Oct 09, 2014 4:40 am

Varios días transcurrieron desde que Hisoka combatió contra contra la organización de bandidos que estaban causando problemas en la aldea. Había acabado con aproximadamente quince bandidos él junto con su ahora amigo Kogu, que había demostrado tener habilidades sorprendentes y habían sido de mucha ayuda para acabar con sus enemigos. Resultó ser un miembro del Clan con una afinidad al elemento Füton, algo que era algo raro, pues él no había visto a otros usuarios de ésta afinidad. Recordaba sorprendido cómo había tenido el manejo excepcional de viento para usarlo a su favor. Supo de inmediato que era un ninja muy apto y a lo mejor y era un Guerrero. El chico aún no lo sabía pero lo suponía. Se encontraba en su casa recuperándose de las heridas que tuvo gracias a la pelea, la cuál fue un poco devastadora para él, pues uso gran cantidad de chakra. No fue nada grave, sólo tuvo que ir al Hospital a que lo revisaran. Los enfermeros  -no fue necesario llamar a un doctor-  le comentaron que sólo tenía que reposar para poder recuperar el chakra naturalmente. Hisoka hizo caso y durante los próximos tres días quedó en completo reposo en su casa. Esos días, sus padres no se encontraban trabajando, por lo que ellos se encargaron de cuidarlo. -¿Necesitas algo más, Hisoka?-. Preguntaba una voz cálida, que hacía que cualquier ser humano se sintiera protegido. -No... bueno, creo que me vendría bien un poco de agua-. Dijo tambaleando. Al chico no le gustaba ser un estorbo, por supuesto lo que más le molestaba de estar enfermo  -además de los síntomas-  era que sentía era una carga para los demás. Escasos segundos pasaron para que su madre con rapidez le trajera un vaso lleno con agua. Se lo dio a Hisoka, y trago tras trago, acabó con el líquido que se encontraba en el recipiente. -Estaba sediento-. Anunció para después limpiarse las gotas de agua con su mano que sobraban y residían al rededor de sus labios. -Creo que ya ha sido suficiente, estoy muy cansado de estar acostado-. Refunfuñó. Acto seguido, se paró y se estiró. Varios tronidos se escucharon, unos provenían de la cabeza, otros de los brazos y otros de las rodillas. Luego, se estiró con la cintura, y nuevamente se escucharon aquellos tronidos. -¿Estarás bien?-. Preguntó preocupada. -Sí, me dieron tres días de reposo, los cuáles ya cubrí... y sinceramente ya me siento mucho mejor-. Finalizó. Se dirigió hacía el bañó y se duchó. Salió, y devoró comida. Ésto era señal de que ya se sentía completamente mejor, por lo que su madre se liberó de toda preocupación. -C-Creo que ésto es para ti-. Comentó la señora, para después entregarle un sobre al chico. -Ya veo...-. Anunció mientras tomaba el sobre. Sospechaba de lo que trataba todo ésto. Suponía que ya era tiempo que le encomendaran otra misión. Abrió el sobre, lo leyó y tras absorber la información lo cerró de nuevo. No parecía nada tan difícil. Según rumores, habían visto que los animales salvajes de la zona estaban desapareciendo. Ésto no resultaba lógico, los animales no salían de su hábitat natural, y luego de pensar ésto, el chico supo que alguien los estaba haciendo huir, o quizás algo peor, que alguien los estaba matando para así alterar el ecosistema y acabar con éste. ¿Pero de quién se podría tratar?. No lo sabía, quizás era algún tipo de venganza... ¿de los bandidos?, no, no resultaba probable. Había terminado con todos en la organización según él. A lo mejor era alguna broma de alguien, quién sabe, todo era incierto. Decidió salir de su casa, estaba más que revivido. Después de despedirse, comenzó a caminar hacía las praderas, en dónde solían estar manadas de animales salvajes. Por las calles del clan, notaba que recibía mucha atención por parte de los aldeanos. ¿Qué era tan importante como para hacer que todos se le quedaran viendo y compartieran secretos entre ellos?. Lo supuso rápidamente, a lo mejor y se trataba de que, el rumor de que él había vencido a los bandidos junto con Kogu se había esparcido. Era algo un poco gratificante, sabía que estaba haciendo las cosas bien en la aldea. Caminó con apuro y con la frente en alto. Se sentía bien, muy bien. El ser reconocido en la aldea por contribuir hacía ella le gustaba mucho. Siempre supo que si hacía las cosas bien los resultados siempre iban a ser excelentes, tal y como sucedía en éste momento.
 
Seguidamente continuó con su caminata. Veía como los campos estaban completamente congelados. Le gustaba una cosa en especial... que con esos tiempos de invierno, no se veía tan pálido, pues los suelos casi y eran tan blancos como él. Caminó y caminó, no duro tanto para llegar, pues tenía un paso rápido y por fin había llegado a las praderas. ¿Ahora que seguía?... ¿esperaba para ver quién era la responsable de todo ésto?. Se hizo varias preguntas que no se pudo contestar a si mismo. La cantidad de animales que se veían eran muy pocos, antes, podía notar como las cabezas de ellos resaltaban de entre el pasto y como éstos salían corriendo inmediatamente después de verlo. Gracias a ésto, se dio cuenta de la calamidad que estaban haciendo, pues sin esos depredadores, el ecosistema sería severamente dañado. Posiblemente ya no se comerían los conejos, y éstos comenzarían a tener una sobrepoblación, comiéndose todo tipo de plantas  -algunas también de consumo humano-. Estaba seguro de una cosa, que si se esperaba unos cuantos minutos, esa persona llegaría para hacer sus cosas, para llevarse a los depredadores a otro lugar o incluso matarlos. Ahora mismo Hisoka tenía muchas preguntas en su cabeza, cómo quién era, o por que hacía eso. Decidió esconderse en una roca lo bastante grande como para cubrirlo y esperó ahí para esperar a su enemigo. Pensó algo... a lo mejor y el bandido al que habían capturado no había dicho toda la verdad y él no era en realidad el Líder de la organización que estaba cometiendo estos actos en contra del clan, a lo mejor y había otra persona más poderosa que se encargaba de mover los hilos. Probablemente era esto, que había otro bandido más poderoso que el anterior. Luego de pensar eso, vio como alguien se acercaba a un lobo que se encontraba comiendo un conejo que había cazado segundos antes para después atraparlo con una facilidad impresionante, pues ni tiempo le dio al lobo de reaccionar o de hacer algún movimiento. Ésto era impresionante, pues para hacer tal acto se necesitaba una velocidad muy rápida y así mismo una agilidad y destreza muy elevada. La red con la que cubría al lobo parecía muy resistente, pues éste, después de ser atrapado, intentó morderla para romperla, aunque ésto fue completamente inútil, ya que estaba creada de algún material muy resistente, metal quizás. Hisoka salió de la roca rápidamente. -¿A dónde crees que llevarás a ése animal?-. Preguntó bastante enojado.

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Última edición por Hisoka el Lun Oct 13, 2014 4:28 am, editado 1 vez
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Re: [Misión] Apostando por todo

Mensaje por Hisoka el Lun Oct 13, 2014 2:44 am

El cielo estaba acompañado del Sol. El astro iluminaba con fuerza todo el lugar, algo bastante raro por ahí, ya que la nieve por lo general tapaba estos rayos. Algunas nubes estaban en movimiento, haciendo que los lugares asoleados aveces se quedaran sin los rayos de luz. Era un panorama muy hermoso, y esto sólo podía ser visto en el gran Desierto Helado. Hisoka se encontraba apenas si viendo cuáles eran las intenciones de aquella persona que estaba atrapando al animal. Pensaba y se preguntaba muchas cosas, pero en realidad, a ninguna de éstas preguntas le encontraba respuestas. Salió de la roca y le hizo ésa pregunta. -¡¿Y tú quién eres?!-. Respondió preguntando. -Soy Hisoka, Aprendiz del Clan Nara-. Anunció. -¿Ehhh?... quítate niñato, no tengo tiempo para estar perdiendo el tiempo contigo. Dijo aquella voz bronca que, por ser tan bronca, resultaba un poco molesta. -Claro... sería muy descortés de mi parte si te quitara tu valioso tiempo-. Exclamó. -Por cierto, ¿a dónde llevas a ese animal?-. Preguntó desconcertado. -Eso no es de tu incumbencia, ahora quítate de mi camino-. Dijo muy bruscamente. -¿Eres miembro del Clan?-. Formuló otra pregunta de nuevo. -Sí, ¡ahora muévete!-. Después, tomó al animal junto con la red encima de él para comenzar a caminar. Hisoka supo que, debido a la actitud tan nerviosa, y también por la agresividad del 'Señor' que estaba llevándose al animal, éste estaba mintiendo, por lo que decidió despedirse de él para después seguirlo. -Está bien, vaya con cuidado-. Se despidió con una sonrisa. Seguidamente, comenzó a caminar a dirección contraria de dónde la otra persona estaba caminando, quién volteó hacía atrás un par de veces para ver si el chico ya se había ido. Segundos bastaron para que la silueta del joven desapareciera de los grandes pastos que habían ahí. -Que mocoso tan molesto... JHM-. Exclamó mientras que con una mirada fría continuaba caminando. Hisoka notó que ya no estaba tan cercas como para que el señor lo viera que se regresaba, así que se dio media vuelta y comenzó a armar un plan, el cuál básicamente era en seguir a la persona. Empezó a seguirla, y vio como se iba en dirección contraria a dónde estaba el campamento del clan. -¿Enserio me habrá mentido?-. Se preguntó un poco confuso. Rápidamente se dio cuenta de que el señor cambió de dirección, a la izquierda, justo en la dirección en dónde se encontraba el río y lo siguió.

Las praderas se veían hermosas con la escarcha. Mantenían su color verde, pero de alguna manera se fusionaba con el color blanco de la nieve formando un color hermoso que, aunque pálido, conservaba un color y brillo sin igual. Pocos minutos pasaron para que llegaran al río. Hisoka solía ir a ese río a pensar cosas. Le encantaba la tranquilidad del contexto en el que se encontraba. También amaba ese silencio que producía el río al dejar caer su agua por todos esos territorios. Era muy tranquilizante. El río venía de por Praxades, pasaba también por Zangyaku, así como por Steit para al final tirar sus aguas en Girvyn. Tenía todo un recorrido. Hisoka nunca había salido de su país Steit, pero quería ir a otro lugar cuando creciera, pero primeramente debía de ahorrar y así mismo tener una buena experiencia en el combate para poder saberse defender sólo de todo tipo de situaciones.

Así pues, continuaba siguiendo al señor, que con el animal aún vivo, proseguía en su camino. Observó como en una cabaña que se encontraba al lado del lago, entró. Con gran sigilo, lo siguió y husmeó por la ventana. Vio un acto muy brutal de la parte de esa persona. Poco a poco, desmembraba al animal, un ciervo por cierto. Hisoka vio consternado, pues aunque le gustaba cazar depredadores que sabían defenderse, no le gustaba ver a animales tales como los ciervos siendo matados tan cruelmente. También puedo ver como dentro de la cabaña yacían varios cuerpos y cabezas de animales sueltos por doquier. El lugar estaba plasmado de sangre. No le producía pánico al chico, pero si sentía un poco de miedo al ver como un ser humano estaba cometiendo esas cosas tan desalmadas. De este modo, decidió actuar. Tocó a la puerta naturalmente. Casi instantáneamente el viejo salió. -¡¿Tú de nuevo?!... ¡¿Qué es lo que quieres?!-. Exclamó muy enojado. Hisoka se hizo para atrás rápidamente, pues pensó que ésta persona le iba a herir. -¿Sabes que matar animales que son propiedad del clan Nara puede ser muy malo?-. Preguntó sarcásticamente. -No eres quién para decir eso...-. Respondió mientras hacía fuerza con el puño. El joven se puso alerta, al parecer iba a ser atacado por aquél señor. -Tu mismo te lo buscaste, chico-. Dijo para seguidamente, y con una velocidad tremenda, asestarle un puñetazo a Hisoka, quién apenas respondió, quitándose un poco del golpe. No fue demasiado exitoso, pues aún así, aquél puño gigantesco le había alcanzado a atinarle un poco. Su mejilla pálida, en milésimas de segundo se tornó en rojo. -Hace minutos que te vi en la pradera preferí no matarte, pero debido a que has venido aquí... simplemente te lo has merecido, chico. Nadie me va a arruinar mi organización-. Comentó. Hisoka se sorprendió, pues en ese instante supo que él era el verdadero Líder de la Organización a la que el mismo había acabado días atrás. -Yo sólo obedezco órdenes-. Argumentó fríamente. -¿Cuál es el punto de matar cruelmente a esos animales?-. Preguntó nuevamente, esperanzado de que aquella persona le respondiera. Pero no, no le respondió con palabras, si no con de nuevo un puñetazo al chico, quién ahora si pudo esquivarlo completamente pues ya se encontraba en guardia debido al golpe anterior. -Ya no te será fácil darme otro golpe de esos-. Alardeó. -Raiton Jibashi-. Dijo mientras que, después de hacer una serie de sellos, de su cuerpo salieron grandes cantidades de energía eléctrica que salió impulsada directamente de él hacía donde se encontraba el señor. Salió a una velocidad impresionante, por lo que el enemigo no fue capaz de esquivarlo por completo. Le dejó paralizado el brazo derecho. -Con eso fue suficiente-. Exclamó. Seguidamente, sacó un kunai. -Raiton no jutsu-. Anunció mientras que sin hacer sello alguno, impregnaba el kunai con chakra tipo raiton. Lo lanzó inmediatamente después, a lo que la otra persona lo esquivo. Mientras esquivaba el kunai, Hisoka sacó otro kunai, el cuál se lo puso en la boca para después comenzar a hacer un sello. -Kage mane no jutsu-. Anunció en voz baja. Repentinamente, la sombra del chico comenzó a crecer en dirección  de su oponente, quién no se encontraba a más de cuatro metros. Debido a que el enemigo estaba concentrado en esquivar el kunai, no se percató de que el chico había comenzado a utilizar ese jutsu. Había saltado a un lado para esquivarlo, y mediante cálculos que hizo Hisoka, supo en dónde él iba a caer justamente en el momento exacto en el que su sombra lo tocaría. Al caer al suelo, hizo contacto con la sombra de Hisoka, por lo que quedó atrapado en el jutsu. -M-Maldito mocoso-. Comentó muy enojado, intentando zafarse del jutsu. No tuvo efecto la fuerza que él hizo, pues el chico había demostrado tener un control en su técnica muy buena. Así pues, agarrando su kunai con la boca, después lo tomó con su mano derecha. El señor imitaba sus movimientos, los cuáles se veían exactamente iguales a los de Hisoka. Fue por eso que el joven se previno y se puso el kunai en su boca. Así pues, lanzó el kunai al enemigo, quién sin poder hacer nada, lo recibió justamente en un ojo, para instantáneamente caer desmayado. Deshizo su Kage mane no jutsu para cargarlo y así llevarlo al campamento, no estaba muerto, pero al parecer el daño que había recibido era muy grave. -Creo que me pasé un poco de la raya-. Suspiró.

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