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Capitulo I: La Creación del Nuevo Mundo

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Capitulo I: La Creación del Nuevo Mundo

Mensaje por Administracion el Dom Oct 05, 2014 8:05 pm



La creación del nuevo mundo

Shinobi Wars Origins

Capitulo I

Esta leyenda aún tiene vida gracias a los más ancianos de los clanes, que la cuenta para que sus jóvenes, sepan lo que realmente paso. Data de doscientos años atrás, cuando el mundo aún no estaba formado como tal, era una gran masa de tierra rodeada por un gran océano alrededor, el terreno variaba según su ubicación, y su clima también. Era un mundo sin nombre, sin vida, colocado ahí como por arte de magia, simplemente el sol la iluminaba, y la luna la acompañaba en sus noches oscuras. Esto duro un tiempo, ya que por cosas del destino unos seres extremadamente poderosos llegaron a esta. Eran tres, los seres indiscutible mente más grandes que un ser humano, más fuertes, inteligentes y sobre todo más viejos. Los nombres de estos tres eran Amaterasu, una diosa con todas las letras, su cuerpo casi perfecto, su voz tan seductora y sus ojos verdes penetrantes derretían a cualquier dios que osase mirarla. Su personalidad en cambio, era lo que menos se esperaría un dios de ella, era codiciosa, impaciente, grosera y solo le importaban sus intereses personales y se disponía a realizar cualquier acto vergonzoso o deshonroso para cualquier dios con tal de tener lo que ella quería. Con el paso del tiempo fue apodada como la “celosa”. El otro dios era Tsukuyomi, un ser totalmente opuesto a Amaterasu, aunque también era considerado uno de los dioses más hermosos, este era sabio, glorioso, protector y justiciero. Su cabello rubio brillante caía hasta sus hombros y sus ojos celestes claro parecían ver más allá de lo que podría observar cualquiera de ellos. Este dios fue conocido como “el justo” por su neutralidad y ejerció el trabajo de juez ante estos en la antigua guerra de los dioses condenándolos a estos a años de encierro en la tierra de los no vivos. Por ultimo estaba el dios Susano’o, el peor de todos, era una víbora, un puñal en la espalda, entre Amaterasu y Susano’o parecía que competían por quien era el mejor y aun que Amaterasu tenía más poder que los otros dos, Susano’o siempre conseguía lo que quería desde las sombras, era totalmente feo y era considerado una escoria entre los dioses, fue el diseñador y creador de la tierra de los no vivos, un territorio de reciclaje para las creaciones fallidas o mal hechas, en la cual aquellas criaturas o seres inventados iban a parar para siempre ahí, vagando por ese mundo sin alma, podría decirse que ya estaban muertos.

Cuando estos llegaron al mundo que conocemos, no hacían más que discutir por quién lo iba a gobernar, sus peleas cada día se tornaban más agresivas y era inminente una lucha, pero lo veían innecesario, ya que los dioses eran inmortales. Si no hubiera sido por Tsukuyomi que se metió entre Amaterasu y Susano’o con la propuesta de que cada uno gobierne un plano del planeta, quizá esta historia jamás hubiera sido escrita, Tsukuyomi planteo en ofrecerles a Amaterasu, que gobierne el sol, la luna y el cielo, mientras que Susano’o gobernaría el mar y la tierra. Ambos estaban de acuerdo por ello, y así se pactó. Amaterasu no podía dejar que su competencia la iguale, y planeo convencer a Tsukuyomi de la amenaza que significaba Susano’o para su trabajo, esta logro seducirlo y acostarse con él, haciendo prueba que incluso el más bueno puede llegar a ser corruptible, con el tiempo se enamoró de ella y envió a su compañero a la tierra de los no vivos, posponiéndose el como el gobernante del mar y la tierra. Ganándose la enemistad de su compañero por siempre.

Pasaron los días y Amaterasu descubrió su embarazo, esta le informo inmediatamente a Tsukuyomi, el cual sorprendido se alegró al enterarse de aquella noticia, no obstante ella no quería ninguna amenaza que le quitara su poder, y le propuso matarlos apenas nazcan pero Tsukuyomi se negó rotundamente y le ordeno que cuando nacieran los alimentara como merecen y les enseñe a vivir como los dioses que algún día van a ser. Amaterasu entre regañadientes acepto la propuesta de el, pero sus intenciones seguían siendo malignas, y aplazo su plan de asesinarlos cuando sean más grandes. Cabe destacar que el embarazo de los dioses no tiene nada de parecido con los seres humanos, ellos pueden tener de 1 hasta 100 hijos de los cuales solo son aceptados unos cuantos, los demás son enviados al mundo de los no vivos por su imperfección, y la duración del embarazo es de unos cinco meses, los suficientes como para que se desarrollen rápidamente.

© Shinobi Wars Origins




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